Nueve cosas cyberpunk que hacer y preparar por si viene un colapso
Esta es una entrada invitada, porque curiosamente tres personas me han solicitado de forma variada mi humilde experiencia en este tema. Yo soy una persona aficionada a la supervivencia, pero tampoco pretendo decir que yo pueda sobrevivir a un accidente aéreo en el everest con un palo, dos piedras y un condón.
Lo que aquí te expongo no es una guía de supervivencia como tal, sino unas pocas cosas que puedes hacer para no sentirte una persona indefensa y quizá incluso no serlo la próxima vez que desaparezca internet, o la electricidad, o la gasolina, o la autoridad competente. Y voy a imponerme como criterio que sean cosas baratas y un poco divertidas. Intenta ludificar todas estas cuestiones y no tengas miedo. El estrés y la ansiedad son tus enemigos.
Que tenga radio FM, algo de potencia, y hasta una linternita que te saque de un microapuro. Un modelo popular es el “baofeng s9plus”, que se consigue por unos 30 euros. Eso sí, no te conformes con comprarlo y lo dejes ahí en una caja sin más. La idea es que entiendas el funcionamiento de estos aparatos y hagas algunas prácticas. Igual hasta quieres configurártelo a tu gusto.
Poder informarte de forma autónoma, e incluso hablar con alguna amistad a la que convenzas de hacerse con uno de estos cacharros te puede ayudar a limitar mucho el estrés del silencio informativo, e incluso puedes ponerlo en una mesa de un bar y sentarte a esperar a hacer nuev@s amig@s.
Eso sí, que no se te vaya la cabeza. El mundo de la radiofonía es tan interesante que puede absorber el cien por ciento de tu tiempo, y también tu dinero. Compra uno sencillito y barato, juega con él, y si con el tiempo quieres ahondar, puedes hasta probar sistemas operativos modificados o propios en algunos modelos, lo que sin duda es algo muy cyberpunk.
No vayas a lo caro y fácil, nada de una multiusos irrompible de doscientos euros. Empieza por unos alicates, unos destornilladores y un rollo de cinta americana, y ten muy claro cómo se usan. La clave aquí es que estas herramientas sean una parte de tus habilidades básicas, así que cuando algo se rompa, en lugar de llamar a alguien para que lo arregle, intenta hacerlo tú, y si te falta alguna herramienta, cómprala y agrégala a tu caja compacta.
No se trata de ser chapuzas en casa de repente ni de tener un kit de supervivencia de friki, sino de que tengas confianza en que si tienes un problema y no puedes llamar a nadie, hagas un apaño.
El reciente evento eléctrico te habrá hecho plantearte qué comes. Si el evento dura un día, seguramente zampes lo que tenías ya programado, pero si no, será bueno que tengas una selección de alimentos que tarden mucho en caducar, incluyendo especialmente latas de conserva, frutos secos, y quizá miel. Si puedes, piensa en algunas mezclas que no te resulten desagradable de comer, eso te dará alguna sensación de control y reducirá tu estrés.
Ten en cuenta que hasta los alimentos imperecederos acaban por estropearse, así que tendrás que ir renovando los elementos de tu despensa de emergencia. Esto implica un poco de disciplina esporádica.
Hay quien se hace con un camping gas para poder calentarse la comida que ya tenga, o cocinar unas legumbres secas, que son altamente imperecederas, baratas y muy ricas. No soy partidaria de esta opción a no ser que tengas experiencia real. La operativa de un camping gas puede ser peligrosa, especialmente en interiores, y lo último que quieres es provocar un accidente cuando no puedes llamar a los servicios de emergencia o están terriblemente ocupados.
El mundo de las linternas es también muy muy friki, y se te puede ir la olla también con el presupuesto. Intenta que tu linterna sea de baterías, se pueda cargar por USB, y a la vez sea powerbank. Si tiene modo estroboscópico te puede hasta servir para ganar unos segundos ante un individuo hostil, pero desde luego ten pensado lo que vas a hacer inmediatamente.
Si la vas a tener en casa, puedes comprarte una grandota que realmente sea un powerbank inmenso. Si piensas en llevarla contigo, hazte con algo menudo que lleves en comodidad en tu bolso personal. Te salvará de que se te agote el móvil en alguna que otra ocasión.
No estoy hablando de que te gastes 20.000 euros en placas solares y una batería de plomo de doscientos kilos, pero puede ser buena idea contar con una forma de recargar tu teléfono móvil y algún otro cacharrillo personal.
Puedes hacerte con un SAI personal, de los que se usan para prevenir que se te apague el ordenador, pero estos aparatos sufren rápidas degradaciones de su batería y con el tiempo tendrás que gastar más dinero. No es que sea mala idea, pero es caro, y tendrías que racionar astutamente su uso.
Yo tengo unos graciosos paneles solares de camping que me costaron menos de cincuenta euros y que en la presente crisis me dieron para recargar mi teléfono móvil y un par de cosas más. Si la cosa se hubiese alargado, realmente lo habría agradecido.
Una de las sensaciones agobiantes en una situación de estas de colapso temporal es no conocer bien las rutas más allá de las realizadas en el día a día. A mí los conceptos cartográficos siempre me han parecido muy divertidos, y siempre he tenido mapas en papel de la zona en la que vivo.
Hoy en día solemos contar con prácticas aplicaciones de GPS en nuestros móviles, pero suelen tener el inconveniente de que requieren conectarse a internet para consultar los mapas y para utilizar algunas de sus funcionalidades. En android puedes descargar osmand, la estupenda aplicación de mapas desarrollada por apasionados de la cartografía, y acto seguido descargarte los mapas que quieras en tu teléfono móvil. Eso sí, también tendrás que familiarizarte con la aplicación, que tiene características muy particulares pero en verdad muy bien pensadas.
Y acostúmbrate a poner el norte arriba, ya que estás.
Esto es barato y muy práctico. Cómprate una libreta menuda de grapas, y escribe en ella información que sepas que te puede ayudar. La dirección completa de personas de confianza, sus números de teléfono, las frecuencias de radio de emergencias y de emisoras de tu predilección. Reserva la primera página para apuntar tus datos personales, tus enfermedades y alergias conocidas así como las cirugías que te hayan practicado y la medicación que consumas.
Si te familiarizas con el uso de coordenadas, puedes también apuntar la ubicación exacta de elementos que consideres relevantes. Hay muchas cosas que puedes apuntar en una libreta.
A despecho de esto, si tienes un libro electrónico, aprovecha para incluir en él no solamente toda esta información, sino también libros que consideres útiles. Aquí sí que puedes poner frikadas de supervivencia aunque no sepas de qué van, porque igual son útiles a otra persona.
Esto suena a chorrada, pero una persona atrapada en un ascensor grita durante media hora antes de quedarse sin voz. Soplar, sin embargo, puedes soplar un buen rato. Eso sí, no te compres uno feote de árbitro de fútbol, hay unos muy pequeños y discretos que no te van a costar ni un euro.
En un colapso vas a tener muchos ratos muertos comiéndote la cabeza, y necesitarás algo de ocio. Como no vas a tener acceso a tus recursos online, y tu ordenador portátil consume demasiada energía, quieres tener un pequeño aparato de ocio que puedas recargar incluso con paneles solares de camping. Estas consolas vienen cargadas de juegos antiguos que son tremendamente divertidos, pero también puedes incluir música y películas. Tienen espacio para tarjetas de memoria, así que ahí puedes explayarte. Pero no seas viciad@, recuerda las viejas normas de los noventa y deja jugar a los demás: una vida cada uno.
Si eres muy friki, hay sistemas operativos que son linux completos, y puedes dotar a tu pequeña de súper poderes adicionales. Si le instalas portmaster podrás incluso instalar juegos modernos, aunque igual muchos de ellos son más exigentes para su batería.
Mi favorita es la Anberning RG35XXSP, que por su compacto tamaño y su pantalla plegable autoprotegida permite echarla al bolso sin mayor consideración.
La grasita de tu cuerpo puede mantenerte con vida unos días, y el oxígeno viene de regalo con el planeta. Pero a no ser que mantengas una reserva de garrafas y la vayas renovando, tu primer y único problema puede ser quedarte sin agua. Una bañera llena tiene 300 litros de agua, que es más que suficiente para solucionar tus problemas de consumo e incluso de higiene si dejas de tener suministro.
Afrontémoslo: una cosa es vivir un colapso, y otra vivirlo sin estilo. Se trata de tener algo muy compacto y ligero que puedas llevar encima, con tres o cuatro cosas que sepas que te da un resultado básico funcional. Y ya que estás, incluye un miniespejito, que incluso tiene alguna utilidad menor adicional.
Bueno, era mi forma de decir que vale por ahora. Al final, sentirte válid@ en entornos que no son el tuyo consisten en adquirir competencias y herramientas adecuadas para ponerlas en práctica. Evidentemente se puede avanzar mucho en cualquiera de estos aspectos, y yo lo hago, así que si tienes interés en que haga más artículos de estas características, házmelo saber, pero no en los comentarios, porque no hay. Tampoco me des like ni te suscribas, por que no se puede.
Lo que aquí te expongo no es una guía de supervivencia como tal, sino unas pocas cosas que puedes hacer para no sentirte una persona indefensa y quizá incluso no serlo la próxima vez que desaparezca internet, o la electricidad, o la gasolina, o la autoridad competente. Y voy a imponerme como criterio que sean cosas baratas y un poco divertidas. Intenta ludificar todas estas cuestiones y no tengas miedo. El estrés y la ansiedad son tus enemigos.
Hazte con una radio simpática
Que tenga radio FM, algo de potencia, y hasta una linternita que te saque de un microapuro. Un modelo popular es el “baofeng s9plus”, que se consigue por unos 30 euros. Eso sí, no te conformes con comprarlo y lo dejes ahí en una caja sin más. La idea es que entiendas el funcionamiento de estos aparatos y hagas algunas prácticas. Igual hasta quieres configurártelo a tu gusto.
Poder informarte de forma autónoma, e incluso hablar con alguna amistad a la que convenzas de hacerse con uno de estos cacharros te puede ayudar a limitar mucho el estrés del silencio informativo, e incluso puedes ponerlo en una mesa de un bar y sentarte a esperar a hacer nuev@s amig@s.
Eso sí, que no se te vaya la cabeza. El mundo de la radiofonía es tan interesante que puede absorber el cien por ciento de tu tiempo, y también tu dinero. Compra uno sencillito y barato, juega con él, y si con el tiempo quieres ahondar, puedes hasta probar sistemas operativos modificados o propios en algunos modelos, lo que sin duda es algo muy cyberpunk.
Hazte una caja de herramientas cyberpunk
No vayas a lo caro y fácil, nada de una multiusos irrompible de doscientos euros. Empieza por unos alicates, unos destornilladores y un rollo de cinta americana, y ten muy claro cómo se usan. La clave aquí es que estas herramientas sean una parte de tus habilidades básicas, así que cuando algo se rompa, en lugar de llamar a alguien para que lo arregle, intenta hacerlo tú, y si te falta alguna herramienta, cómprala y agrégala a tu caja compacta.
No se trata de ser chapuzas en casa de repente ni de tener un kit de supervivencia de friki, sino de que tengas confianza en que si tienes un problema y no puedes llamar a nadie, hagas un apaño.
Hazte un recetario con alimentos imperecederos fríos
El reciente evento eléctrico te habrá hecho plantearte qué comes. Si el evento dura un día, seguramente zampes lo que tenías ya programado, pero si no, será bueno que tengas una selección de alimentos que tarden mucho en caducar, incluyendo especialmente latas de conserva, frutos secos, y quizá miel. Si puedes, piensa en algunas mezclas que no te resulten desagradable de comer, eso te dará alguna sensación de control y reducirá tu estrés.
Ten en cuenta que hasta los alimentos imperecederos acaban por estropearse, así que tendrás que ir renovando los elementos de tu despensa de emergencia. Esto implica un poco de disciplina esporádica.
Hay quien se hace con un camping gas para poder calentarse la comida que ya tenga, o cocinar unas legumbres secas, que son altamente imperecederas, baratas y muy ricas. No soy partidaria de esta opción a no ser que tengas experiencia real. La operativa de un camping gas puede ser peligrosa, especialmente en interiores, y lo último que quieres es provocar un accidente cuando no puedes llamar a los servicios de emergencia o están terriblemente ocupados.
Hazte con una linterna fancy
El mundo de las linternas es también muy muy friki, y se te puede ir la olla también con el presupuesto. Intenta que tu linterna sea de baterías, se pueda cargar por USB, y a la vez sea powerbank. Si tiene modo estroboscópico te puede hasta servir para ganar unos segundos ante un individuo hostil, pero desde luego ten pensado lo que vas a hacer inmediatamente.
Si la vas a tener en casa, puedes comprarte una grandota que realmente sea un powerbank inmenso. Si piensas en llevarla contigo, hazte con algo menudo que lleves en comodidad en tu bolso personal. Te salvará de que se te agote el móvil en alguna que otra ocasión.
Crea un plan de recarga energética autónoma
No estoy hablando de que te gastes 20.000 euros en placas solares y una batería de plomo de doscientos kilos, pero puede ser buena idea contar con una forma de recargar tu teléfono móvil y algún otro cacharrillo personal.
Puedes hacerte con un SAI personal, de los que se usan para prevenir que se te apague el ordenador, pero estos aparatos sufren rápidas degradaciones de su batería y con el tiempo tendrás que gastar más dinero. No es que sea mala idea, pero es caro, y tendrías que racionar astutamente su uso.
Yo tengo unos graciosos paneles solares de camping que me costaron menos de cincuenta euros y que en la presente crisis me dieron para recargar mi teléfono móvil y un par de cosas más. Si la cosa se hubiese alargado, realmente lo habría agradecido.
Hazte con mapas propios independientes
Una de las sensaciones agobiantes en una situación de estas de colapso temporal es no conocer bien las rutas más allá de las realizadas en el día a día. A mí los conceptos cartográficos siempre me han parecido muy divertidos, y siempre he tenido mapas en papel de la zona en la que vivo.
Hoy en día solemos contar con prácticas aplicaciones de GPS en nuestros móviles, pero suelen tener el inconveniente de que requieren conectarse a internet para consultar los mapas y para utilizar algunas de sus funcionalidades. En android puedes descargar osmand, la estupenda aplicación de mapas desarrollada por apasionados de la cartografía, y acto seguido descargarte los mapas que quieras en tu teléfono móvil. Eso sí, también tendrás que familiarizarte con la aplicación, que tiene características muy particulares pero en verdad muy bien pensadas.
Y acostúmbrate a poner el norte arriba, ya que estás.
Hazte una libreta de supervivencia
Esto es barato y muy práctico. Cómprate una libreta menuda de grapas, y escribe en ella información que sepas que te puede ayudar. La dirección completa de personas de confianza, sus números de teléfono, las frecuencias de radio de emergencias y de emisoras de tu predilección. Reserva la primera página para apuntar tus datos personales, tus enfermedades y alergias conocidas así como las cirugías que te hayan practicado y la medicación que consumas.
Si te familiarizas con el uso de coordenadas, puedes también apuntar la ubicación exacta de elementos que consideres relevantes. Hay muchas cosas que puedes apuntar en una libreta.
A despecho de esto, si tienes un libro electrónico, aprovecha para incluir en él no solamente toda esta información, sino también libros que consideres útiles. Aquí sí que puedes poner frikadas de supervivencia aunque no sepas de qué van, porque igual son útiles a otra persona.
Hazte con un silbato
Esto suena a chorrada, pero una persona atrapada en un ascensor grita durante media hora antes de quedarse sin voz. Soplar, sin embargo, puedes soplar un buen rato. Eso sí, no te compres uno feote de árbitro de fútbol, hay unos muy pequeños y discretos que no te van a costar ni un euro.
Cómprate una videoconsola portátil
En un colapso vas a tener muchos ratos muertos comiéndote la cabeza, y necesitarás algo de ocio. Como no vas a tener acceso a tus recursos online, y tu ordenador portátil consume demasiada energía, quieres tener un pequeño aparato de ocio que puedas recargar incluso con paneles solares de camping. Estas consolas vienen cargadas de juegos antiguos que son tremendamente divertidos, pero también puedes incluir música y películas. Tienen espacio para tarjetas de memoria, así que ahí puedes explayarte. Pero no seas viciad@, recuerda las viejas normas de los noventa y deja jugar a los demás: una vida cada uno.
Si eres muy friki, hay sistemas operativos que son linux completos, y puedes dotar a tu pequeña de súper poderes adicionales. Si le instalas portmaster podrás incluso instalar juegos modernos, aunque igual muchos de ellos son más exigentes para su batería.
Mi favorita es la Anberning RG35XXSP, que por su compacto tamaño y su pantalla plegable autoprotegida permite echarla al bolso sin mayor consideración.
Si sospechas, llena tu bañera de agua
La grasita de tu cuerpo puede mantenerte con vida unos días, y el oxígeno viene de regalo con el planeta. Pero a no ser que mantengas una reserva de garrafas y la vayas renovando, tu primer y único problema puede ser quedarte sin agua. Una bañera llena tiene 300 litros de agua, que es más que suficiente para solucionar tus problemas de consumo e incluso de higiene si dejas de tener suministro.
Bonus: minikit de maquillaje
Afrontémoslo: una cosa es vivir un colapso, y otra vivirlo sin estilo. Se trata de tener algo muy compacto y ligero que puedas llevar encima, con tres o cuatro cosas que sepas que te da un resultado básico funcional. Y ya que estás, incluye un miniespejito, que incluso tiene alguna utilidad menor adicional.
Lee notbornval
Bueno, era mi forma de decir que vale por ahora. Al final, sentirte válid@ en entornos que no son el tuyo consisten en adquirir competencias y herramientas adecuadas para ponerlas en práctica. Evidentemente se puede avanzar mucho en cualquiera de estos aspectos, y yo lo hago, así que si tienes interés en que haga más artículos de estas características, házmelo saber, pero no en los comentarios, porque no hay. Tampoco me des like ni te suscribas, por que no se puede.